sábado, 21 de marzo de 2020

#dia8 "El vuelo del halcón"

#yoMEQUEDOENCASA
#Dia8

Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de 
cetrería para que los entrenara.
Pasando unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba 
perfectamente pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama 
donde lo dejó desde el día que llegó.
El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie 
pudo hacer volar el ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada 
sucedió.
Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar, que el
ave aún continuaba inmóvil.
Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que 
hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
El rey le dijo a su corte, traedme al autor de ese milagro.
Su corte rápidamente le presento a un campesino.
El rey le preguntó:
¿Tú hiciste volar al halcón?, ¿Cómo lo hiciste?, ¿Eres mago?
Intimidado el campesino le dijo al rey :
Fácil mi rey, sólo corté la rama, y el halcón voló, se dio cuenta que tenía alas y se fue a 
volar.
Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre 
estamos dispuestos a correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos 
difíciles.
Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible, y 
aprendemos a vivir desde la resignación.
No puedes descubrir nuevos mares... a menos que tengas el coraje para volar.
Pero nadie vendrá a rescatarte, nadie cortará tu rama. Tú eres el mago.

Tu futuro, está en tu manos. Solo necesitas comenzar.......

viernes, 20 de marzo de 2020

#dia7 "El barrio de los artistas"

#yoMEQUEDOENCASA
#Dia7

"Miki era un chico alegre, optimista y simpático. Nadie recordaba haberle visto enfadar, y daba igual lo que le dijeran, parecía incapaz de insultar a nadie. Hasta sus maestros se admiraban de su buena disposición para todo.
Y era tan extraño que incluso se corrió el rumor de que era debido a un secreto especial; y bastó que fuera secreto para que nadie pensara en otra cosa.
Tanto preguntaban al pobre Miki, que una tarde invitó a merendar a don José Antonio, su profesor favorito.
Al terminar, le animó a ver su habitación, y al abrir la puerta, el maestro quedó como paralizado, al tiempo que una gran sonrisa se dibujaba en su rostro.

¡La enorme pared del fondo era un único collage de miles de colores y formas que 
inundaba toda la habitación!. Era el decorado más bonito que había visto nunca.

- Algunos en el cole creen que yo nunca pienso mal de nadie -comenzó a explicar Miki-, ni que nada me molesta o que nunca quiero insultar a nadie, pero es mentira.
A mí me pasa como a todo el mundo.
Y antes, me enfadaba mucho más que ningún niño.
Sin embargo, hace años con ayuda de mis padres comencé un pequeño collage especial: en él podía utilizar todo tipo de materiales y colores, siempre que con cada pequeña pieza pudiera añadir algún mal pensamiento o acción que hubiera sabido contener.

Era verdad.
El maestro se acercó y en cada una de las pequeñas piezas se podía leer en letras finísimas "tonto", "bruto", "pesado", "aburrido" y otras mil cosas negativas.

- Así que comencé a convertir todos mis malos momentos en una oportunidad de ampliar mi collage. Ahora estoy tan entusiasmado con él, que cada vez que alguien me provoca un enfado no dejo de alegrarme por tener una nueva pieza para mi dibujo.

De muchas cosas más hablaron aquel día, pero lo que el buen maestro no olvidó nunca fue cómo un simple niño le había mostrado que el secreto de un carácter alegre y optimista está en convertir los malos momentos en una oportunidad de sonreir.

Sin decírselo a nadie, aquel mismo día comenzó su propio collage, y tanto recomendó aquel secreto a sus alumnos, que años después llamaron a aquel barrio de la ciudad, "El barrio de los artistas" porque cada casa contenía las magníficas obras de arte de aquellos niños optimistas



Porque  aún en los malos momentos, es necesario sonreir.
 ("Pedro Pablo Sacristán) 


jueves, 19 de marzo de 2020

#dia6 "La rosa blanca"

#yoMEQUEDOENCASA
#Dia6


En un jardín de matorrales, entre hierbas y maleza, apareció como salida de la nada una rosa blanca.
Era blanca como la nieve, sus pétalos parecían de terciopelo y el rocío de la mañana brillaba sobre sus hojas como cristales resplandecientes. Ella no podía verse, por eso no sabía lo bonita que era.
Por ello pasó los pocos días que fue flor hasta que empezó a marchitarse sin saber que a su alrededor todos estaban pendientes de ella y de su perfección: de su perfume, de su suavidad, de sus pétalos, de su armonía. No se daba cuenta de que todo el que la veía tenia elogios hacia ella

Las malas hierbas que la envolvían estaban fascinadas con su belleza y vivían hechizadas por su aroma y elegancia.
Un día de mucho sol y calor, una muchacha paseaba por el jardín pensando cuántas cosas bonitas nos regala la madre tierra, cuando de pronto vio una rosa blanca en una parte olvidada del jardín, que empezaba a marchitarse.

Hace días que no llueve, pensó 
"– si se queda aquí mañana ya estará mustia. La llevaré a casa y la pondré en aquel jarrón tan bonito que me regalaron."

Y así lo hizo. Con todo su amor puso la rosa marchita en agua, en un lindo jarrón de cristal de colores, y lo acercó a la ventana.
"- La dejaré aquí, pensó – porque así le llegará la luz del sol." 

Lo que la joven no sabía es que su reflejo en la ventana mostraba a la rosa un retrato de ella misma que jamás había llegado a conocer

-¿Esta soy yo? Pensó.
Poco a poco sus hojas inclinadas hacia el suelo se fueron enderezando y miraban de nuevo hacia el sol y así, lentamente, fue recuperando su estilizada silueta.
Cuando ya estuvo totalmente restablecida vio, mirándose al cristal, que era una hermosa flor, y pensó:
"- ¡¡Vaya!! Hasta ahora no me he dado cuenta de quién era, ¿cómo he podido estar tan ciega?" 
La rosa descubrió que había pasado sus días sin apreciar su belleza. Sin mirarse bien a sí misma para saber quién era en realidad.

Si quieres saber quién eres de verdad, olvida lo que ves a tu alrededor y mira siempre en tu corazón.

TU ERES CAPAZ

(Rosa María Rose)

miércoles, 18 de marzo de 2020

#dia5 "Agujetas en el corazón"

#yoMEQUEDOENCASA
#Dia5
Un poquito de amor nocturno, porque estamos cerca, estando lejos =)


"Su amor fue tan intenso que les dejó con agujetas en el corazón. No 
estaban acostumbrados a usarlo, eran dos personas racionales, demasiado 
cerebrales para parecer personas humanas, muchos les decían que carecían 
de sentimientos y de emociones que solo sabían racionalizar las cosas.
Pero ahora por primera vez todo era distinto, se habían encontrado por 
casualidad, por puro azar, aunque ninguno de los dos creyera en él, solo 
daban credibilidad aquello que podía ser demostrado empíricamente, nunca 
dejaban nada al destino; pero esta vez el azar había jugado sus cartas él 
solo, sin cálculos de posibilidades, ni leyes matemáticas y había propiciado 
su encuentro.
Desde que se cruzaron en el amplio vestíbulo del centro de convenciones se 
produjo entre ellos una descarga eléctrica capaz de producir un apagón en la 
ciudad de New York. Se habían mirado solo una fracción de segundo, el 
tiempo necesario para darse cuenta de que su cerebro se paralizaba, dejaba 
de responder a sus miles de preguntas y tomaba el relevo un músculo para 
ellos casi desconocido, o al menos del que solo conocían una faceta, el 
corazón, aquel diminuto órgano que servía para bombear la sangre de su 
cuerpo, para mantenerlas en vida y que de repente parecía haberse vuelto 
loco y querer salirse de su cavidad. No lo entendían
Fue la decima de segundo más larga de la historia, o al menos de su historia, 
un espacio de tiempo que parecía perder todo contacto con la realidad, era 
como si hubieran entrado en una realidad paralela donde los conejitos rosas 
brincaban en medio de corazones saltarines, las margaritas se deshojaban 
solas y los pájaros entonaban melodías de amor, aunque eso último solo lo 
supusieron pues nunca habían oído una.
Cada uno siguió su camino, sin volver la vista atrás, pensando en que en el 
vestíbulo debía de flotar alguna partícula extraña que les había cambiado el 
comportamiento. Llegaron a sus respectivas mesas y abrieron sus 
maletines... en cada uno de ellos había una nota en papel perfumado donde 
unas letras rosas en cursiva decían “ el corazón tiene razones que la razón 
no entiende”, arrugaron la nota y la tiraron a la papelera más cercana 
pensando que todo ello no podía ser más que un broma pesada.
Desde aquel día algo cambió en su interior, algo era distinto y es que a parte 
de las agujetas normales de las horas de gimnasio tenían unas de muy 
extrañas que no se iban nunca, tenían agujetas en el corazón."

martes, 17 de marzo de 2020

#dia4 "El elefante encadenado"

#yoMEQUEDOENCASA
#Dia4 

“Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba la atención especialmente el elefante, que, como mas tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales...Pero después de su actuación, y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo que aprisionaba una de sus patas.
Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio me sigue pareciendo evidente.
¿Por qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunte entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explico que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
" Si esta amaestrado, ¿Por qué lo encadenan?"
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvide el misterio del elefante y la estaca, y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez. 
Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mi, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imagine al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujo, tiro y sudo tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imagine que se dormía agotado, y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro…Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal acepto su impotencia y se resigno a su destino.
Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo, no escapa, porque, pobre, cree que no puede. Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después 
de nacer.
Y lo peor es que jamás ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intento volver a poner a prueba su fuerza…”

-Así es, todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.
Vivimos pensando que  "no podemos" hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos.
Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje "No puedo, no puedo y nunca podre".
Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.
Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos:"No puedo y nunca podré"
(Cuentos para pensar de Jorge Bucay)

 La única manera de saber si puedes  conseguirlo es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón… !Todo tu corazón!

lunes, 16 de marzo de 2020

#dia3 "El cementerio de la felicidad"

#yoMEQUEDOENCASA
#Dia3

Ésta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...
Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentre.
Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. 
Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día, el buscador sintió que debía ir a la ciudad de KAMMIR. Había 
aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar 
desconocido de sí mismo. Así que lo dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó, a lo lejos, 
KAMMIR. Un poco antes de llegar al pueblo, le llamó mucho la atención una 
colina a la derecha del sendero. Estaba tapizada de un verde maravilloso y 
había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores. La rodeaba por 
completo una especie de pequeña valla de madera lustrada.
Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de 
desacansar por un momento en aquel lugar.
El buscador traspasó el portal y empezó a cambiar lentamente entre las piedras 
blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.
Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel 
paraíso multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción 
sobre una de las piedras.
ABDUL TAREG vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era 
simplemente una piedra: era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel 
lugar.
Mirando su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piiedra de al lado 
también tenía una inscripción. Se accerco a leerla. Decía:
YAMIR KALIB, vivió 5años, 8 meses y 3 semanas.
El buscador se sintió terriblemente conmocionado.
Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.
Una por una, empezó a leer las lápidas
Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del 
muerto.
Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo 
había vivido sobrepasaba apenas los once años...
Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó. Lo miró llorar durante 
un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No, por ningún familiar- comentó el buscador-. ¿Que pasa en este pueblo? 
¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos 
enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta 
gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?
El anciano sonrió y dijo:
- Puede usted serenarse. No hay tal maldición.Lo que pasa es que aquí 
tenemos una vieja constumbre:
<< Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta 
como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre 
nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta 
intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
A la izquierda, que fué lo disfrutado.
A la derecha cuanto tiempo duró el gozo.
Así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos... Cada 
momento.
Cuando alguien se muere,
es nuestra constumbre
abrir su libreta
y sumar el tiempo de lo disfrutado
para escribirlo sobre su tumba.
PORQUE ESE ES PARA NOSOTROS EL ÚNICO Y VERDADERO TIEMPO 
VIVIDO>>
"El buscador" Jorge Bucay 

domingo, 15 de marzo de 2020

#dia2 "El anillo del Rey"

#yoMEQUEDOENCASA 

#Dia2

Y un bonito cuento de buenas noches =)


Una vez, un rey de un país no muy lejano reunió a los sabios de su corte y les dijo:
- "He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difícilesUn mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo".

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey, eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada en que ajustara a los deseos del poderoso rey.
El rey tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, que había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto, era tratado como la familia y gozaba del respeto de todos.
El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:
- “No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”
- "¿Como lo sabes preguntó el rey”?
- “Durante mi larga vida en Palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje”.
En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.
- “Pero no lo leas", dijo. "Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida en una situación”.
Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado.
Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.
Caer por el, sería fatal. No podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.
Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento...
Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARÁ”.
En ese momento fue consciente que se cernía sobre él, un gran silencio.
Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.
El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.
El día de la victoria, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile…y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.
En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:
- “Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo
- “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey. “Ahora estoy viviendo una situación de euforia y alegría, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.
- “Escucha”, dijo el anciano. “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje... “ESTO TAMBIEN PASARÁ”
Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.
Entonces el anciano le dijo:
- “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.